Chile: la fuerza no es la solución, sino la paz y el diálogo.

COMUNICADO DE LOS BOLIVIANOS RESIDENTES EN LA CIUDAD UNIVERSITARIA DE SALAMANCA EN RELACIÓN AL USO DE LA FUERZA EN LA FRONTERA BOLIVIANA CHILENA

La detención de bolivianos que realizaban su trabajo de control de fronteras entre Bolivia y Chile para controlar y evitar que mercancías ilegalmente exportadas pudieran entrar a territorio boliviano, agravan innecesariamente las tensiones existentes entre Chile y Bolivia a consecuencia de los asuntos que la Corte de Justicia Internacional de La Haya juzga sobre la demanda marítima boliviana y las aguas del Silala.

Las diferencias y conflictos entre los Estados, no deben repercutir en la población boliviana ni chilena ni muchos menos en los territorios fronterizos, pues desde siempre se han mantenido y se mantienen contactos naturales entre las poblaciones vecinas y entre el pueblo chileno y boliviano; ni siquiera deben hacer llamamientos de boicot de productos ni atentar contra el comercio y el libre tránsito. La hermandad de los pueblos no conoce fronteras y ese hecho debe ser valorado por las autoridades de Santiago.

La solución a los conflictos no es la fuerza, sino el diálogo; diálogo entre las instancias gubernamentales de los países en conflicto y que los ciudadanos “de a pie” o que “cumplen órdenes directas” (obediencia debida) de sus superiores, no deben sufrir o ser juzgados como criminales. Según los hechos del domingo 19 de marzo de 2017 en el paso internacional Colchane- Pisiga y las pruebas presentadas, todo indica que se trata de una detención ilegal y esos hombres en poder del Estado chileno deben ser tratados humanamente y puestos en libertad.

Las autoridades chilenas deben deponer todo uso de la fuerza frente a la población boliviana en la frontera y el desminado de las bombas antipersonales; Bolivia siempre ha buscado una solución pacífica a las diferencias con Chile y en el marco del Derecho Internacional, y actualmente está dirimiendo sus diferencias ante la Corte de La Haya.

Hacemos un llamamiento a un diálogo entre Chile y Bolivia y la entrega de estos 9 compatriotas a nuestras autoridades o, en su caso, a un organismo internacional humanitario, como la Cruz Roja Internacional.

Chile: la fuerza no es la solución, sino la paz y el diálogo.

Salamanca, 26 de marzo de 2017.