Con diálogo y consenso 6 municipios acabaron con sus conflictos limítrofes

Con un procedimiento interno construido sobre la base de las experiencias que se atravesaron con los municipios en conflicto, la Unidad Técnica de Límites de la Gobernación resolvió cuatro problemas gracias al consenso alcanzado por seis municipios, y  que ahora solamente esperan una ley nacional que reconozca los límites que determinaron.

Arque y Tapacarí; Entre Ríos y Pojo; Entre Ríos y Puerto Villarroel; Pojo y Totora mantenían conflictos, pero con diálogo y acuerdos resolvieron sus problemas limítrofes en tan sólo un año.

La Ley 2150 de Unidades Político Administrativas (UPAs), que fue suspendida, establecía un procedimiento en el que solamente involucraba a las primeras autoridades de los municipios, es decir, a los alcaldes y sus abogados, motivo por el cual muchos procesos quedaron sin ser resueltos. Es por eso que tras la suspensión de los procesos administrativos que determinó la Ley de Autonomías y Descentralización, la Gobernación creó un nuevo procedimiento que, según  la Unidad Técnica de Límites no contraviene ninguna ley, sino que favorece para encontrar soluciones.
EL PROCESO

Lo que se hace cuando un municipio quiere conciliar es consultar a la otra parte en conflicto, y si ellos aceptan se firma un acta de voluntad. Posteriormente, se establecen las reglas y se determina quiénes van a participar del proceso, dijo Ángel Pinto a tiempo de señalar que las actas finales que logran la conciliación son inapelables, para evitar que en un futuro otras autoridades intenten desconocerlas.

Una vez que se establecen las reglas se hace un mapa de coincidencias y sobreposiciones, y con ello se realiza el trabajo de campo, que es el proceso en el que se van definiendo los límites.

“Esto nos ha dado buenos resultados, el problema es que en algunos casos los alcaldes no quieren ceder y es ahí donde se para el proceso”, agregó.

En algunos casos se ha establecido la consulta orgánica, que procede cuando en el trabajo de campo se encuentra un territorio o una comunidad que no tiene definida su pertenencia. A ellos les pregunta a dónde quieren pertenecer y ellos definen, mediante un acta, el municipio del cual formarán parte.

Este procedimiento se ha aplicado, por ejemplo, en un sector de los municipios de Entre Ríos y Puerto Villarroel, donde una cierta cantidad de habitantes del Sindicato de Valle Hermoso decidieron pertenecer a Entre Ríos. Este proceso demoró casi un año, debido a que las partes en conflicto declaraban cuartos intermedios para consultar a sus bases.

“Nosotros damos las pautas y los municipios se ponen de acuerdo; ellos ponen sus tiempos y algunas reglas y de esta manera las cosas han funcionado”, dijo al agregar que como parte del proceso también se incluye un procedimiento para seleccionar a los representantes del trabajo de campo, que se eligen a través de una asamblea de los municipios.

Shinahota da ejemplo con ley de creación y límites

El municipio de Shinahota, creado con la Ley del 4 de Julio del 2009, es el único que cuenta con la normativa correcta de creación y delimitación de los 47 municipios que existen en Cochabamba.

Los límites del municipio de Shinahota, de la provincia Tiraque del departamento de Cochabamba, son: al Norte y Oeste está la Tercera Sección   Villa Tunari de la provincia Chapare; al Este la Cuarta Sección Chimoré de la provincia Carrasco; al Sur la Primera Sección  Tiraque de la provincia Tiraque, dice el artículo dos de su ley de creación.

Pero, además la normativa incluye todo un listado y descripción de los sectores y comunidades donde se establecen los límites y también todas las coordenadas.

Para el responsable de la Unidad Técnica de Límites, Ángel Pinto, esta ley es una normativa modelo para todas las normas con las que actualmente cuentan los municipios cochabambinos.

Pinto destacó que desde la creación de Bolivia los errores cometidos en la aprobación de creación y límites han sido las mismas, pues ninguna incluía los límites de los municipios con los números de coordenadas.

Esta situación fue saneada con la creación de los últimos municipios. Aunque en el caso de Cocapata, creado cuatro meses antes de Shinahota, también se cometieron errores y no se incluyeron las coordenadas.