Javier Lago Mouriño, un caballero español que ama y siente Bolivia.

Javier Lago Mouriño, escribe desde el corazón sobre su vida en Bolivia y dice:

Pronto se cumplirán diez años que Bolivia llego a mi vida para formar parte indivisible de ella. Recuerdo aquel primer contacto con el calor de Santa Cruz, el mar de luces aterrizando en El Alto, o los primeros síntomas de la altura camino de La Paz.

Bolivia era para mí una gran desconocida, la cual pronto me cautivo con la diversidad de sus paisajes, con su esencia única y autentica envuelta en un sempiterno halo de misterio, inaccesible a una gran mayoría de extranjeros que simplemente la observan sin llegar a conocerla y vivirla.

 

La impresión de aquel primer y lejano viaje, fue que en alguna otra vida, había vivido en aquellas tierras y compartido en profundidad con aquellas personas. Avatares de la vida, el año siguiente tuve la oportunidad de regresar por un breve tiempo, en esta ocasión a la Chura Tarija, quedando parte de mí a la orilla del río Guadalquivir.

 

El destino volvió a hacer girar la rueda de la suerte llevándome por algún tiempo a otros meridianos, sin embargo, a mediados de 2011 decidí regresar a La Paz para sumar y aportar desde la trinchera del turismo, asesorando y promoviendo la imagen de Bolivia en el exterior, entre diversas líneas de acción, llegando inclusive, a tener un emprendimiento propio en el rubro turístico.

Con el rojo amarillo y verde como bandera, siempre desde la admiración y el respeto por la tierra que me acogió, con la firme intención de llevar bien en alto el nombre de Bolivia, más allá de tópicos y prejuicios con los que lamentablemente todavía es vista desde el exterior. Sin embargo, cabe señalar que una vez que conocen su potencial y las múltiples bondades del país, como dice la celebre morenada, Bolivia embruja a propios y extraños.

Bolivia, ese país que todavía conserva gran parte de los valores tradicionales de vida y familia, donde la amistad cuando es autentica se disfruta, una sociedad incomprendida de héroes anónimos que día a día luchan contra en ocasiones hostil entorno y contra leyes no establecidas por sobresalir con abnegación, fortaleza y coraje dignos de ser admirados. Una sociedad por su historia recelosa en ocasiones del extranjero, pero también cariñosa y acogedora, la cual debe tener el coraje de abrirse más a la innovación y al futuro sin perder su esencia, de tener la valentía de saber decir NO a quien y cuando corresponda, en vez del tan manido si hermanito, lo veo.

Como sabiamente expreso mi paisano y tocayo, el Profesor Azkargorta, Bolivia es difícil de entender pero a su vez, inolvidable. Creo que esos sentimientos encontrados son comunes a todos los extranjeros que hicimos de Bolivia nuestra casa, hoy más que nunca en la distancia, con orgullo y compromiso llevo a Bolivia en el corazón poniendo siempre en valor su economía, oportunidades y su gran potencialidad turística.

 

Bolivia, yo soy tuyo y tu eres mía.

Lic. Javier Lago Mouriño