LA CLARIDAD EN EL FALLO DE LA CORTE INTERNACIONAL DE JUSTICIA

Hemos oído todos los argumentos del fallo de la Corte Internacional de Justicia (Asunto Bolivia Chile sobre la obligación de negociar), y lo hemos hecho de forma atenta y reflexiva; vinimos desde los Andes, desde los Valles y desde la Amazonia a pedir justicia sobre unos hechos de Guerra ocurridos hace un siglo, la llamada Guerra del Pacífico.

 

No acudimos a la Corte Internacional de La Haya para  reclamar territorios, ni a pedir algo que no nos corresponde; hemos venido a dialogar, ya que Chile no nos escuchó ni hizo nada por solucionar con nosotros de buena fe los problemas que tenemos pendientes de resolver. Ahora sabemos que Chile, según el Derecho Internacional, no tiene obligación alguna de negociar con Bolivia, nada de nada; es importante conocer este hecho, pues desde 1904 hasta hoy Chile decía y luego se desdecía. A partir de este momento ya queda claro que Chile cierra el diálogo y levanta un muro entre dos pueblos vecinos.  Desde este momento, Bolivia tiene que dirigir sus relaciones comerciales  hacia el Pacífico, no por las vías naturales de sus antiguos territorios, sino a través del Perú, y eso ha quedado claro con el fallo de la Corte Internacional de Justicia.

 

Con esa previsión estábamos trabajando en nuestro “Canal de Panamá”, que no es un Canal marítimo sino ferroviario; ese “Canal de Panamá Ferroviario boliviano”, que va desde el Atlántico hasta el Pacífico, se está construyendo y concluirá en no menos de tres años. Nosotros queríamos que el Norte de Chile participara y se beneficiara de nuestra iniciativa comercial, dado que el Mar es de los Pueblos, pero lamentablemente no va a ser así.

 

Una nueva etapa empieza para Bolivia, la PostHaya, donde las reglas de negociación están claras y las expectativas han desaparecido con Chile, no estando ya sujetos a los cambios de posturas  que nos habían hecho dudar hasta este primero de octubre de 2018 en nuestra toma de decisiones de política comercial.

 

El Comercio Internacional de Bolivia, ese comercio de los Andes, ese comercio del Corazón de América del Sur y de la Amazonia boliviana, circulará por el Tren Bioceánico de Bolivia-Brasil y Perú, que unirá el Atlántico con el Pacífico, con los puertos de Ilo (Perú) y Santos (Brasil) y los puertos del Chile de hoy quedarán para la historia.

 

La Corte ha dicho que Chile no tiene la obligación de negociar; sin embargo, existe la necesidad de solucionar el problema del enclaustramiento marítimo de Bolivia, que siempre estará pendiente en los corazones de muchos bolivianos y/o en los libros de historia.

Como decía alguien “no podemos vivir el futuro con la carga del pasado a nuestras espaldas. Despedirse amistosamente de lo que ya ha ocurrido, dejando atrás los errores de los demás y los propios, abre un nuevo espacio para las oportunidades”.

 

Carlos Nina DEHEZA

Es ABOGADO en salamanca