La medicina tradicional y los Kallawayas

El país de los Kallawayas (de los médicos naturales de los Andes)  se encuentra en la “Provincia Juan Bautista Saavedra” y su capital administrativa es Charazani.

Los kallawayas forman una comunidad indígena conocida por ser sanadores (médicos naturales),  y conciben la salud (buena o mala) como un estado global que comprende el físico y la psicología del individuo, así como su relación con el entorno social y natural.

En su cosmovisión, la definición de salud proviene de una analogía entre el cuerpo humano y la tierra, los animales, las comunidades, la realización personal y el respeto de las costumbres.

Para los kallawayas, las montañas, los lagos, la lluvia, el sol, las plantas y los animales son seres vivos, con familia, con casa, con nombres. “Para tener buena salud hay que darle de comer a la montaña”, dice Hilarión, curandero kallawaya. Estos son principios básicos del “Vivir Bien”.

Los rituales son de gran importancia para las curaciones. Las ofrendas a Pachamama buscan restablecer el equilibrio vital del cual todos dependemos. En los rituales kallawayas están representados tres niveles ecológicos: fetos y grasa de llama para el altiplano, claveles para los valles altos, algodón y flores de coca para la región subtropical.

Cada nivel ecológico debe estar representado por un grupo de alimentos para que la montaña sea satisfecha y proporcione salud al hombre. Esta relación simbólica entre los hombres y los niveles ecológicos ofrece una alimentación relativamente completa y variada, factor universalmente reconocido para prevenir enfermedades.

Es en la prevención donde se sitúa toda la fuerza de la medicina kallawaya. El origen de la enfermedad no se busca únicamente en el organismo del paciente, sino también en el conjunto de sus relaciones con el trabajo, la familia y las actividades cotidianas.

Los kallawayas nos enseñan que la salud reside en el equilibrio entre el hombre y su entorno (hombre y el medio ambiente).

Los kallawayas una vida entregada a curar y aliviar el dolor de los enfermos bolivianos:

«Yo soy de la localidad de la Provincia Bautista Saavedra, de Charazani, capital de la medicina. Kallawaya, Severino Vila. Yo soy de mis abuelos, de mis tatarabuelos. Soy kallawaya nativo y mis abuelos me enseñaron diferentes clases de hierbas para atender a la gente pobre y nos viajábamos a los campos a diferentes lugares hasta diferentes departamentos curando a las gentes. Viajando lejos, cargando nuestras camitas, nuestras ch`uspitas, con nuestro botiquín». «Llevamos nuestra medicina molida y, a veces también, a veces, muchas veces sufrimos también en los caminos. No hay comida, muchas veces, no hay agua el sol, o nos hace pasar frío. ¡Tantas cosas nos ha pasado! Pero hoy adelante tenemos una institución, la Sociedad Boliviana de Medicina Tradicional, SOBOMETRA. Estamos en La Paz, Departamento de La Paz estamos».

 

«Cuando tenía 12 años ya estaba empezando, cuando viajábamos a Cochabamba a Santa Cruz también a Muruchata, después Quillacollo. . . ¡Todos los sectores! Potosí salíamos hasta Oruro caminando ¿no? Los kallawayas habían sabido caminar lejos; un mes perdía casa por casa, con medicina andábamos. Llevábamos medicinas para el «aire», para reumatismo, para la katxa, para matriz, llevábamos medicamento, entonces mayor parte gentes se enferma de matriz, de los riñones, reumatismo. . . Eso mayor parte sufre la gente». «Hoy adelante ya no caminan; los demás están yendo a las provincias los demás, pero nosotros ya estamos en ciudad, pero así mismo estamos rondando a otros departamentos. Estamos llegando a la Argentina, estamos llegando a la Brasil, estamos llegando. . . ¡diferentes lugares!». «Así a diferentes lugares llevan a los sacerdotes a los kallawayas, a los médicos kallawayas. Somos médicos, atendemos toda clase de enfermedades, de los ataques, de las pulmonarias, de las bronquitis, pero también atendemos de la matriz, o también puede ser del dolor de cabeza, puede ser ardor de manos, los pies ¡hay forma de curar!, hay forma de atender puro a base de hierbas. Hay hierbas bastantes aquí; bastantes medicinas veo. Ustedes no conocen. En Bolivia, ¡más mejor! Muchas plantas hay en Bolivia, todo es la medicina. . . . ¡Todo! Hasta de un barro, hasta. . . una piedra macho es medicina, hasta el fierro. . . ¡hasta nuestro baño es medicina! ¡Es gran medicina! Eso hay que conocer, hay que analizar de poco a poco las hierbas, nuestro cuerpo mismo podemos hacer, pero poco a poco no a golpe, eso debemos saber». «Debemos cuidarnos nuestra salud, nuestra planta ¡Aquí está! lo estamos pisoteando. . . . ¡no es así no más! Debemos analizar ¿para qué es? Así poco a poco vamos a saber, vamos a dar un tratamiento. . . gente pobre se toma. Analiza nuestro cuerpo mismo. Una planta veo. . . pino en La Paz. Ese pino sirve para dolor de estómago, tomar poquito, no siempre una rama, será una puntita, será una ramita. . . poquitito, circula como infusión, lo tomas matesito ¿cómo te hace? voy a analizar en ese caso».

«La medicina es para todo, para cualquier enfermedad, pero hay que saber, hay que preparar bien.. »